El 24 de noviembre del pasado año (2024) un independiente, Călin Georgescu, gana la primera vuelta de las elecciones presidenciales rumanas. La líder del tercer partido (USR – conservador y liberal), Elena Lasconi queda segunda. El actual primer ministro, Marcel Ciolacu, líder del primer partido de Rumanía (PSD – socialista) se queda fuera de la segunda vuelta por 2.740 votos.
El 1 de diciembre se celebraron elecciones parlamentarias en Rumanía y los dos partidos gobernantes se estrellaron en las urnas, pasando de sumar 203 diputados a tan solo 135 (31 por debajo de los 166 que dan la mayoría absoluta). Iré con el asunto de las elecciones legislativas más adelante.
La clase política rumana estaba en estado de conmoción, en una semana quedaban fuera de la carrera presidencial todos sus candidatos y la coalición de gobierno se estrellaba en las urnas en las legislativas. Había que hacer algo, empezando por un recuento electoral a ver si –por lo menos– «aparecían» los 2.740 votos necesartios para que Ciolau pudiera ir a la segunda vuelta.
Curiosamente quien más ruido hizo y con más aparente interés pidió el recuento fue Cristian Terheș, el lider del Partido Conservador Nacional Rumano, que logró tan solo 95.782 votos (1%).
El 2 de diciembre de 2024 el Tribunal Constitucional rumano, tras analizar los resultados y las evidencias de las que dispone declara como válido el resultado elactoral de la primera vuelta de los comicios presidenciales. Nada cambia, algo hay que hacer.
El recuento era legítimo. La coalición gobernante en Rumanía debía decir adiós a la presidencia mientras digerían su derrota en las legislativas. Hasta la liberticida empresa veryfeladora de Ana Pastor Newtral (*) recogía el fallo del tribunal.
En el tono «imparcial» que caracteriza a esta empresa fundada por una filocomunista sectaria, los de Newtral nos cuentan que:
— «En ellas (las elecciones) salió vencedor el candidato ultraderechista y prorruso Calin Georgescu»– .
(*) Nota del autor: Supongo que, ahora que Zuckerberg y Musk no ven negocio en la censura, NewTROLL deberá buscarse unos nuevos papi-chulos que le paguen por ser su puta mediática.
La agencia estatal de desinformación del gobierno español (EFE) también recogía la noticia con un titular «ecuánime» a la altura de esta empresa gubernamental española de vocación soviética: El Tribunal Constitucional de Rumanía valida la victoria del prorruso Georgescu, quien se medirá con la proeuropea Lasconi.
Ya tenemos la pildorita informativa que las meretrices mediáticas proporcionan a los deficientes mentales que que aún se las toman en serio. Un señor facha y malo (ultraderechista y pro-ruso) se medirá contra una mujer buena (pro-europea). ¿Qué más se necesita decir? La fachosfera ataca en los Cárpatos, la democracia está en peligro porque los nuestros, los buenos, no van a ganar.

Algo había que hacer… ¡y se hizo!
El viernes 6 de diciembre arranca la segunda vuelta. Los rumanos residentes en el extranjero pueden votar a lo largo de todo ese día y hasta el domingo 8 de diciembre que es cuando se vota en el territorio rumano.
Ese mismo día, el mismo Tribunal Constitucional que 4 días antes había avalado los resultados de la primera vuelta, anuncia que esta queda invalidada y que el proceso electoral, con ciudadanos ya votando en la segunda vuelta, se para hasta nuevo aviso.
Esta decisión no solo es recibida con indignación por parte del ganador de la primera vuelta, también se muestra irritada la contendiente de Georgescu, Elena Lasconi, quien califica la decisión del Tribunal Constitucional de «ilegal, inmoral y la destrucción de la misma esencia de la democracia, el voto”.
¿Qué pasó entre el 2 y el 4 de diciembre para que el Tribunal constitucional rumano cambiara de parecer?
Lo que pasó se llama Klaus Werner Iohannis. El presidente saliente de Rumanía. Klaus Iohannis, que pertenece a la minoría alemana de Transilvania, y que en Rumanía es visto como el culpable de que en 2021 se trajera de vuelta al gobierno a los socialistas del PSD.

Durante las elecciones de 2020 Iohannis hizo campaña en favor de la idea de evitar que el PSD volviera al poder y pocas semanas después de las elecciones bendijo y alabó la coalición de gobierno entre socialistas (PSD) y liberales (PNL), dejando tirados a los conservadores del USR. Ciertamente recuerda a Pedro Sánchez en lo que se refiere a la consistencia de sus promesas electorales.
Al golpe durísimo que supuso para los burócratas de Bruselas y Bucarest la pérdida de 68 diputados de la coalición supuestamente pro-europea y beatífica,se añadía que «las fuerzas del mal» ganaban 82 escaños… y encima sale Georgescu y va y gana la primera vuelta.
La coalición socio-liberal que ha gobernado hasta hace un mes, llevaba el pomposo nombre de Coalición por la Resiliencia el Desarrollo y la Prosperidad (en rumano Coaliția pentru Reziliență, Dezvoltare și Prosperitate, CRDP). Cualquier cosa que incluya el término «resiliencia» (sinónimo de joderse) debe ser considerada nefasta siempre.
Tenemos pues que Iohannis, que logró abortar una coalición en la que estuvieran los conservadores del USR, maquinando para incluir a los socialistas, encuentra que la persona que va a sustituirle en el cargo va a ser o un rusófilo malvado (Georgescu) o la líder del partido político al que jodió y apuñaló por la espalda (Lasconi del USR).
El motivo (oficial) del cambio de criterio del Tribunal Constitucional de Rumanía es que, sobre la base de unos informes desclasificados de los servicios secretos, existían indicios y sospechas de que los resultados se vieron influidos por alguna potencia extranjera. Los indicios y sospechas iniciales no se han substanciado con evidencia alguna (era de esperar) y ahora la melodía que silvan va de que alguien pagó a influencers de TikTok y eso es un atentado contra la democracia. Una campaña en TikTok…. Algo jamás visto en el mundo civilizado.
La desclasificación de estos convenientes informes se realizó por orden expresa del presidente Iohannis. ¿Empieza la cosa a tener sentido o no?
El motivo real (del golpe de estado) es que los aparceros del globalismo en el cortijo rumano están siendo mandados a la mierda por los rumanos y eso les tiene tan fritos (a los parceros y a sus amos) que han sido capaces de dar un golpe de estado que tiene visos de fracasar o de llevar a Rumanía a una guerra civil.
Al susto que supuso que un independiente y la candidata del partido puteado por el presidente fueran las opciones para sustituir a Iohannis, se sumó el vuelco en el parlamento justo una semana después.
La coalición socio-liberal de gobierno perdió 68 escaños.
La Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), a la que los burócratas de la UE consideran de extrema derecha y, cómo no, pro-rusa, casi duplicó el número de escaños pasado de 33 a 64 (+31).
Y encima surgen dos partidos nuevos:
.- SOS Rumanía: calificado de «extrema derecha» y según el relato oficial íntimos amigos de Putin con 27 escaños
.- POT (el Partido de la Gente Joven): que hacía campaña a favor de Georgescu incluso antes de que este se presentara como candidato a presidente, con 24 escaños.
Al golpe durísimo que supuso para los burócratas de Bruselas y Bucarest la pérdida de 68 diputados de la coalición supuestamente pro-europea y beatífica se añadía que «las fuerzas del mal» ganaban 82 escaños… y encima sale Georgescu y va y gana la primera vuelta.
De eso, niños y niñas va el golpe de estado, otro más, que se está tratando de llevar a cabo en Rumanía. Está pasando como pasó en Georgia cuando la gente tuvo la ocurrencia de votar a los políticos que no gustan en Bruselas o en el Pantano de Washington.
Esperemos que Trump, esta vez sí, pueda y sepa drenar el albañal que bordea las orillas del río Potomac y que los Rumanos pongan en su sitio a estos engreídos cabrones que al grito de «¡que viene Putin» nos andan jodiendo hasta el almuerzo y dando por culo hasta la cena.
Para quien quiera ver números aquí dejo las «tartas» electorales de 2020 y 2024.


Pareciera como si la Unión (Soviética) Europea necesitara ir a un enfrentamiento perenne con Rusia y jugar la carta de Putin-malo cada vez que los ciudadanos de los países (aún) soberanos se den cuenta de la cárcel tan resiliente que están construyedo una piara de burócratas con sede en Bruselas… al ladito de donde habita nuestro golpista de abundante pelo, Puigdemont.
Y hablando de construir cosas… Mihail Kogălniceanu es el nombre de la base aérea que se está construyendo en Rumanía y que será lña mayor base aérea de la OTAN. Aten cabos.
Y el 23 de febrero pasan por las urnas los alemanes y cunde el terror ante un crecimiento en escaños de la AfD a la que no paran de poner obstáculos. Los militantes de AfD pueden ser espiados sin orden judicial (teléfonos pinchados, historial de navegación, comunicaciones, etc.); sus candidatos excluidos de la televisión y de las subvenciones; sus licencias de armas revocadas; y a medio plazo el partido entero ilegalizado. ¿Habrá golpe en Alemania?
Acabo con una postal muy bonita. Ursula von der Leyen y Marcel Ciolacu compartiendo mesa y mantel.


