Una alemana, Putin, una sueca, un putero toxicómano y un gaseoducto. Crónicas ucranianas

Los alemanes se pegan varios tiros en sus pinreles para competir cojos en el escenario económico global, se hacen dependientes de las decisiones políticas que se tomen en Moscú y encima –como veremos enseguida– cabrean a los norteamericanos al restarles influencia política en Europa.