Habéis declarado la guerra a la Humanidad y no nos rendimos

Proteger a un hijo es más que un simple impulso genético, nada hay más precioso que la infancia y si para preservarla hay que hacer cosas que desagradan y repugnan, con gran repugnancia y desagrado se harán, antes vosotros que nuestros hijos. Repito, rendíos