sábado, octubre 16, 2021
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Covid 19: es una puta guerra y sabemos quiénes son los culpables (II). Anthony Fauci y el síndrome de Munchausen

Tony Fauci es un "campeón" que cobra 434 mil dólares al año por su inapreciable labor de joder al mundo entero y torturar a sus conciudadanos tratando de poner remedio a un mal que él mismo ayudo a causar

Anthony Fauci, la persona a cargo en EE.UU. de combatir la pandemia de Covid-19, está implicado en el origen de la misma. Para que podamos visualizar lo que esto significa imaginemos por un momento que Fernando Simón fuera corresponsable del origen del Covid.

Como de costumbre en Freenoticias, traemos datos, pruebas y evidencias contrastadas para sostener lo que afirmamos. Y no te pierdas el final del artículo porque trae sorpresas.

Continuamos con nuestra serie de artículos «covid-19 no es una pandemia, es una puta guerra y sabemos quiénes son los culpables» para exponer a nuestros lectores los nombres y apellidos de los culpables de esta GUERRA embebida dentro de una pandemia. Aquí tienes la primera entrega en la que poníamos en su sitio a las empresas verificadoras a sueldo de las ciberdictaduras:

Covid 19: es una puta guerra y sabemos quiénes son los culpables (II). Anthony Fauci y el síndrome de Munchausen

Covid: es una puta guerra y sabemos quiénes son los culpables (III). Google tapa su culpa

El síndrome de Munchausen es una enfermedad mental que provoca maltrato infantil. La persona que cuida del niño, con frecuencia la madre, inventa síntomas falsos o provoca síntomas reales para que parezca que el niño está enfermo. Anthony Fauci padece este síndrome pero a una escala planetaria. Sus decisiones del pasado han dado lugar a cerca de 3,5 millones de muertes, privaciones de libertad, recesión económica, depresiones, suicidios y muertes –más muertes– causadas por otras enfermedades como consecuencia del colapso de los sistemas sanitarios en todo el planeta.

Tony Fauci es un campeón que cobra 434 mil dólares al año por su inapreciable labor de joder al mundo entero y torturar a sus conciudadanos tratando de poner remedio a un mal que él mismo ayudó activamente a traer.

Fauci fue la persona que estando a cargo de supervisar que NO se realizaran experimentos de ganancia de función con virus, permitió que se libraran subvenciones –con cargo al contribuyente de EE.UU.– para realizar esos experimentos orientados a jugar con virus en laboratorios para convertirlos en patógenos letales para la Humanidad

¿Y dónde se realizaron esos experimentos prohibidos en los EE.UU. con el visto bueno del doctor Tony? Pues en la China comunista.

Se ve que el doctor Fauci debió de pensar que ya que en los EE.UU. estos experimentos estaban suspendidos ¿qué mejor sitio que el laboratorio de Wuhan, controlado por el ejército y el partido comunista chinos, para emputecer virus hasta hacerlos mortales?

Ya hemos traído hasta nuestras páginas en numerosos artículos la documentación que acredita que gracias a que el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), dirigido por Fauci, hizo la vista gorda y no aplicó los protocolos de supervisión establecidos, cientos de miles de dólares del bolsillo del contribuyente norteamericano volaron a China de la mano de un cabronazo llamado Peter Daszak –y su ONG EcoHealth Alliance– para ayudar a que China pudiera «regalar» al mundo este simpático virus.

Porque Fauci y Daszak son viejos conocidos como se puede acreditar a través de algunos de los correos electrónicos del propio Fauci que han sido publicados por BuzzFeed tras ganar este medio una demanda amparándose en la Freedom of Information Act (Ley de Libertad de Información).

Fauci fue la persona que estando a cargo de supervisar que NO se realizaran experimentos de ganancia de función con virus, permitió que se libraran subvenciones –con cargo al contribuyente de EE.UU.– para realizar esos experimentos orientados a jugar con virus en laboratorios para convertirlos en patógenos letales para la Humanidad

En sus correos Fauci demuestra estar muy al tanto de los experimentos de ganancia de función que se realizan con virus de murciélago en China. Experimentos que su agencia (el NIAID) ayudó a financiar estando prohibidos por su gobierno.

El 1 de febrero de 2020 Fauci envía un correo a Hugh Auchincloss, su segundo en el NIAID, en el que le pide urgentemente hablar con él con respecto a una publicación científica de Ralph Baric y Shi (Zhengli) acerca de experimentos de ganancia de función con virus tipo SARS.

Aquí os presentamos el documento científico al que hace alusión Fauci:

Ese mismo 1 de febrero del pasado año, una hora más tarde, Fauci reenvía el paper científico a Lawrence Tabak que es Director Adjunto Principal del Instituto Nacional de Salud (NIH) y Consejero Adjunto de Ética de dicho instituto. Más de un mes antes de que se empezaran a decretar los confinamientos, Fauci ya andaba preocupado porque el origen del virus tuviera que ver con esos experimentos que él había proactiva e (presuntamente) ilegalmente coadyuvado a llevar a cabo. El responsable sanitario de la lucha contra la pandemia que se avecinaba, ponía en conocimiento del responsable de ética de la institución que él dirige, sus preocupaciones acerca del origen del virus. Sin embargo hasta este mismo mes de junio de 2021 Fauci ha defendido, con la ayuda de la censura ejercida por empresas como Facebook, Google y Twitter, un origen natural del virus que no es real (la hipótesis de la zoonosis está ya completamente desacreditada). Aquí captura del correo, que lleva como asunto «IMPORTANTE», en el que Fauci envía a Tabak el estudio que le atormenta:

El 18 de abril Peter Daszak, amigo íntimo y colaborador profesional de la mayor eminencia en virus de murciélago del mundo, la doctora Shi Zhengli (conocida como batwoman en China) agradecía a Fauci unas declaraciones en relación al origen del Covid-19.

«… solo quería agradecer en nombre de nuestro personal y colaboradores, por defender públicamente y declarar que la evidencia científica apoya un origen natural de COVID-19 desde un contagio de murciélago a humano, no un escape del laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan.
Desde mi perspectiva, sus comentarios son valientes y, provenientes de su voz de confianza, ayudarán a disipar los mitos que se están tejiendo en torno a los orígenes del virus.

Una vez que termine esta pandemia, espero agradecerle personalmente y hacerle saber lo importantes que son sus comentarios para todos nosotros.
Saludos
Peter»

Daszak, el director de la ONG que gracias a Fauci recibió fondos –de forma irregular si no ilegal– para hacer experimentos de ganancia de función con virus en China, agradece a Fauci su defensa pública del origen natural del Covid-19. Teniendo en cuenta lo que ya sabían tanto Fauci como Daszak desde hacía meses, este email es una clara evidencia de cohecho y de manifestar su satisfacción por el encubrimiento del doctor Fauci.

Porque resulta que Shi Zhegli no solo ha publicado artículos científicos sobre experimentos de ganancia de función con Ralph Baric sino también con Peter Daszak con quien le podemos ver en la imagen brindando.

Shi Zhengli (left), Peter Daszak (right). (Emerging Viruses Group photo)
La viróloga Shi Zhegli (conocida como «Batwoman») y Peter Daszak brindando

Aquí una publicación conjunta en la que colaboraron Daszak y Zhengli en 2017 («El descubrimiento de un rico acervo genético de coronavirus relacionados con el SARS en murciélagos proporciona nuevos conocimientos sobre el origen del coronavirus del SARS»), y hay varios artículos más porque Peter y Shi llevan muchos años trabajando conjuntamente.

Volviendo al 1 de febrero de 2020. Ese día Fauci estaba dándole a la tecla con fruición a cuenta del origen del Covid-19 y seguramente de su justificada mala conciencia.

El día antes de mandar a sus máximos colaboradores en el NIAID (Hugh Auchincloss y Lawrence Tabak) el estudio publicado por Ralph Baric y Shi Zhengly sobre sus experimentos de ganancia de función con virus –para los que el propio Fauci procuró fondos de forma irregular–, Fauci recibió un email inquietante para él.

El correo lo enviaba Kristian Andersen, profesor del Departmento de Immunología y Microbiología de la Universidad de California, en el que en uno de los párrafos le dice a Fauci refiriéndose al Covid-19: «alguna de las característica (potencialmente) parecen fruto de la ingeniería genética» Andersen estaba contestando a Fauci al respecto de un correo anterior de este.

Al día siguiente, el famoso 1 de febrero de 2020, Fauci le responde que «muchas gracias Kristian. Hablaremos pronto sobre la llamada». Pocas horas después Fauci mandaba a sus máximos directivos los correos que hemos visto más arriba.

Ese mismo día 1 de febrero a las 11:47 Auchincloss, el responsable de temas éticos del NIAID, responde a Fauci que el artículo que le envía (el de Ralph Baric y Shi Zhengli sobre experimentos de ingeniería genética con coronavirus) se refiere a experimentos realizados antes de la «pausa» aprobada por la Administración Onbama.

El responsable de asuntos éticos supo leer entre líneas lo que a Fauci realmente le preocupaba (salvar su pequeño culo por su responsabilidad al financiar estos experimentos contraviniendo la ley) y le dice que:

«El documento que me enviaste dice que los experimentos se realizaron antes de la pausa de ganancia de función, pero desde entonces se han realizado revisado y aprobado por el NIH (Instituto Nacional de Salud). No estoy seguro de lo que eso significa, ya que Emily está segura de que ningún trabajo sobre coronavirus ha pasado por el marco P3. Ella se ocupará de determinar si podemos tener algunas relaciones lejanas con este trabajo hecho en el extranjero»


Cuando Auchincloss hace referencia al marco P3 (P3 framework) se está refiriendo al P3CO o Marco de Control y Supervisión de Patógenos Potenciales Pandémicos (Potential Pandemic Pathogen Care and Oversight en inglés). Esta regulación prohibía –ponía en pausa según Auchincloss– realizar en EE.UU. lo que el estudio que preocupaba a Fauci –y mandaba a sus directos colaboradores– demostraba que se hacía en China. El P3CO está vigente desde octubre de 2014 y el estudio se publicó en noviembre de 2015. Los argumentos de Auchincloss no se sostienen y las relaciones del NIAID de Fauci con lo que se ha venido cociendo en China están por todas partes.

Fauci lo tiene peor que crudo para salir indemne de lo que en estos días se le viene encima, ese artículo es solo un detalle dentro de una colaboración sistemática que ahora trata de ocultar y que ha hecho que algunos implicados hayan borrado sus huellas en Twitter como veremos más adelante.

Además EcoHealth Alliance, dirigida por Peter Daszak, ha recibido al menos 3.7 millones de dólares desde 2014 a 2020, y Daszak, quien para colmo de conflicto de intereses, fue un miembro clave del equipo de estudio conjunto de la Organización Mundial de la Salud y China, dirigió al menos 600.000 dólares de esos fondos del NIH estadounidense al laboratorio de Wuhan para la investigación del coronavirus de murciélagos en fechas donde el P3 impedía que se hiciera. Los funcionarios de la embajada de Estados Unidos en China expresaron su preocupación en 2018 sobre la laxitud en los controles de bioseguridad en el laboratorio de Wuhan dirigido por Shi Zhengli, colaboradora de Peter Daszak y de Ralph Baric.

ha existido una colaboración sistemática que fauci ahora trata de ocultar y que ha hecho que algunos implicados hayan borrado sus huellas en Twitter como veremos más adelante

Y hablando del laboratorio de Wuhan y de Peter Daszak y Ralph Baric aquí os traemos una fotografía tomada en el 8º Simposio Internacional sobre nuevas enfermedades emergentes que tuvo lugar en Wuhan entre el 20 y el 22 de octubre de 2018, en el que aparecen Baric y Daszak posando en la fotografía del grupo de asistentes. Esta visita a Wuhan tuvo lugar el mismo año en que los servicios de inteligencia de la Embajada de EE.UU. en Pekín mostraron preocupación por la seguridad del laboratorio de Wuhan.

Ralph Baric y Peter Daszak en Wuhan, 2018

Tenemos a Anthoni Fauci financiando a hurtadillas, saltándose las prohibiciones del gobierno para el que trabaja, a Peter Daszak. Daszak a su vez, lleva esos fondos a China para financiar la manipulación genética de coronavirus en Wuhan. Por otra parte tenemos a Ralph Baric realizando experimentos de manipulación genética en la Universidad de Carolina del Norte hasta la suspensión de los mismos y luego haciendo lo propio con los chinos. Tenemos que a Fauci le preocupa lo que Baric andaba haciendo por China con la eminencia en coronavirus de ese país, Shi Zhengli. Tenemos que Peter Daszak y Ralph Baric han colaborado estrechamente y (lo reconoce el propio Daszak en el vídeo de más abajo) y han publicado conjuntamente artículos científicos. Los dos caballeros conocen a Zhengli y han trabajado con ella… y encima ahora está descartada la hipótesis del origen natural del virus…

¿Cómo no va a estar preocupado Anthony Fauci sabiendo que él ha aportado financiación irregular a estos dos sujetos –Daszak y Baric– y al programa militar de armas biológicas de China?

Vídeo mostrando a Peter Daszak en una entrevista en Singapur hablando de Ralph Baric y de experimentos de manipulación genética

Sabiendo que el virus tiene su origen en la manipulación genética –casi con el 100% de certeza–, cosa que aunque venimos contando en Freenoticias desde hace más de un año, es comúnmente aceptado desde hace tan solo unas pocas semanas, podemos interpretar muy bien el email de agradecimiento de Daszak a Fauci. Daszak, en clave de respeto hacia Fauci por su encubrimiento, aplaude las mentiras de este sobre el origen del Covid-19. Entre pillos anda el juego de la vida y la muerte.

Quienes sufre el Síndrome de Munchausen se dedican a putear a sus seres queridos, generalmente envenenándoles con sustancias tóxicas, para luego cuidarles a la vez que tratan de tapar su culpa. En los libros de medicina debería aparecer la imagen del doctor Anthony Fauci junto a la definición médica de este síndrome.

Pero hay algo más en todo esto y que es realmente preocupante. El científico con nombre de autor de cuentos, Kristian Andersen, que le decía a Fauci por email en enero de 2020, que ciertas características del Covid-19 parecen estar manipuladas genéticamente, también le decía algo más.

Andersen afirma en su email a Fauci que todo su equipo, y él mismo, encuentra el genoma del virus inconsistente con lo que cabría esperar de la teoría de la evolución natural. Pues Kristian Andersen ha borrado su cuenta de Twitter hace pocas horas.

La cuenta ha sido borrada coincidiendo con la publicación de todos estos emails, pero es una cuenta activa desde 2014:

A pesar de que en privado Andersen le decía al pájaro de cuenta de Fauci que el virus parecía modificado genéticamente y que la secuencia de su genoma no era consistente con una evolución natural, en público Andersen sostenía (como los cabronazos de Google, Facebook, Twitter y demás basura globalista) que era un virus de origen natural.

Esta «lealtad» a la verdad políticamente correcta y contraria a sus convicciones científicas le ha valido –en abril de este año– a Andersen una subvención de 1.757.660 dólares por parte del NIH (Instituto Nacional de Salud) estadounidense (aquí el enlace)

Esta subvención –de la institución que dirige desde hace 40 años Fauci– fue aprobada para la empresa de Andersen, Scripps Research Institute, radicada en La Joya (California), en junio de 2020. A Andersen le llueve la pasta casualmente, tan solo dos meses después del intercambio de emails y de las llamadas necesarias, a las que también se alude en los correos.

Un buen montón de dólares para «agradecer» sus servicios y su silencio. Suena a comprar voluntades, huele como a soborno y se mueve como si fuera prevaricación ¿Qué podría ser Fauci?

En marzo de 2021 Andersen también se levantó 594.946 dólares del contribuyente

El grandísimo cabronazo de Peter Daszak también ha mojado su bat-polla, otra vez, en el dinero del contribuyente USA y se ha levantado 1.546.744 dólares para su ONG especializada en joder a la Humanidad (EcoHealth Alliance). Daszak lleva ya 17,5 millones de dólares en subvenciones federales desde principios de siglo.

Anthony Fauci, el distinguido doctorcito que se ha pasado un año entretenido equivocándose y llevándole la contraria a Donald Trump, ha sido ascendido por el olisqueador de niñas, Joe Biden, al puesto de Asesor Médico del Presidente ¿Lógico? Bastante lógico si tenemos en cuenta que poca gente como Fauci ha hecho más por lograr que Trump no resultara reelegido. Al ocultar información para salvar su trasero, Fauci de paso desacreditó sistemáticamente la hipótesis de la responsabilidad china que Trump sostenía. Biden le debe estar muy agradecido por ello.

A la vista de todas las evidencias que os hemos presentado, ahora sabemos que Fauci, el encargado de velar por la salud de sus compatriotas, se ha dedicado a fondo a tapar sus huellas. Las huellas que delatan su responsabilidad en esta guerra que padecemos. Fauci debe pagar muy caro su colaboración, de primer nivel, en este Crimen contra la Humanidad.

Quienes sufre el Síndrome de Munchausen se dedican a putear a sus seres queridos, generalmente envenenándoles con sustancias tóxicas, para luego cuidarles a la vez que tratan de tapar su culpa. En los libros de medicina debería aparecer la imagen del doctor Anthony Fauci junto a la definición médica de este síndrome en su versión a gran escala.

Y atentos a las próximas entregas porque la lista sigue.

En el artículo de más abajo documentamos un estudio científico (hemos publicado varios más) donde se llega a la conclusión de que las posibilidades de que el Covid-19 tenga su origen en un laboratorio son del 99.8%. El estudio lo firma Steven Carl Quay, doctor en medicina y en investigación por la Universidad de Michigan. Quay Ostenta también un postdoctorado por el Departamento de Química del presitigioso MIT, bajo la supervisión del biólogo molecular y Premio Nobel Gobind Khorana. Fue médico residente en el Hospital General de Harvard-Massachussets, y estuvo 10 años como profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. Quay es presidente ejecutivo de Atossa Therapeutics, una empresa biofarmacéutica de Seattle (Washington) y tiene registradas 87 patentes y 7 productos farmacéuticos aprobados por la Food and Drug Administration (FDA).

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Tómate un momento para conocer el primer libro de la factoría Freenoticias:

Homo Correctensis

Este libro es puro Freenoticias, de inspiración libertaria y sin complejos. En el libro se desmontan con desparpajo e ironía todos los dogmas «correctensis» (progres); y por supuesto el humor y los datos no faltan. Aquí os dejo una lectura para cualquier estación del año de la mano de Freenoticias (ahora también publicamos libros) : «Homo Correctensis. Fabricando mentiras cursis para mentes perezosas»

Homo Correctensis: Fabricando mentiras cursis para mentes perezosas de [Publio Cortés de Lezo]
Homo Correctensis es una producción editorial de Freenoticias.com

Ser un Homo Correctensis es una nueva forma de etiqueta social, indistinguible de una mala religión y muy similar a una secta; todo a una escala monumental. Homo Correctensis echa por tierra todos los dogmas de este nuevo culto de paso te hará reír.

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