miércoles, junio 16, 2021
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Covid 19: No es una pandemia, es una puta guerra y sabemos quiénes son los culpables. Parte I: Maldita(.es) «putita» de Facebook

El 28 de enero esta ONG verychupadora calificaba de bulo sin fundamento que el virus tuviera su origen en un laboratorio. El bulo se lo van a tener que meter por el culo

Maldita.es, una de las «putitas» de Facebook, calificaba de bulo infundado que el Covid-19 tuviera su origen en un laboratorio. Hoy la realidad y los datos se han impuesto y la hipótesis del origen en un laboratorio es la más plausible… hasta para los progres más conspicuos que hace cinco minutos la calificaban de chaladura.

En esta serie de varios artículos –serán unos cuantos– vamos a repartir cera a discreción aportando datos contrastados, y vamos a poner en su sitio a todas los cabrones que nos vienen tomando el pelo, a cuenta de la pandemia, tratándonos como a idiotas. También vamos a sacar las vergüenzas a las animadoras putitas de todos estos cabronazos que se lucran dándoles la cobertura que sus mentiras necesitan. Datos, verdades y sin pelos en la lengua, esa es la marca de la casa de Freenoticias. A quien no le guste que se joda. Se acabaron las contemplaciones, esto es una puta guerra y no nos vamos a rendir.

En esta primera entrega vamos a poner en su sitio a una de esas putitas de las que hablaba: Maldita.es una de esas fact-checkers que en España se llaman empresas verificadoras, o como a mí me gusta llamarlas «very-feladoras» porque viven de practicar felaciones a los amos de las redes sociales. Una máxima que suele funcionar es que si quieres saber dónde encontrar la verdad, siempre mira primero cuáles son los temas que no estás autorizado a discutir. En próximas entregas iremos a por los cabronazos, las putitas son meras comparsas, los que leéis hace tiempo este medio montaraz ya sabéis bien de quiénes hablamos cunado decimos cabronazos.

Hasta hace una semana las ciberdictaduras (Twitter, Facebook y demás capullos-online) te podían mandar al rincón de pensar o expulsarte por decir lo que ha resultado ser una evidencia: El virus del Covid-19 se creó en un laboratorio. La evidencia de que el virus se gestó en un laboratorio, concretamente en China, mediante experimentos de ganancia de función, es tan abrumadora que negarlo o censurar a alguien por hacerse eco de ello tiene menos sentido que defender que la tierra es plana. Pero hay que reconocer que estos grandísimos hijos de la gran web se han aferrado hasta el final a la falsa hipótesis de que este era un virus más.

En esta entrega trataremos como hemos dicho sobre la putita Maldita. Esta empresa verychupadora tiene entre sus principales clientes a Facebook. Es decir que cobra de la ciberdictadura de Mark Zuckerberg por desmentir noticias «falsas». Para el chulo Facebook trabajar con supuestas ONGs zorritas como Maldita tiene la ventaja de que les da el argumento perfecto para censurar contenidos que desde un principio no les gustan, alegando que una empresa «independiente» ha contrastado que algo es un bulo. A Facebook y demás ciberdictaduras les viene de perlas decir que censuran o limitan el alcance de una noticia no porque ellos quieran, pobres, sino porque una empresa «neutral» así lo dice.

Lo que ocurre es que todas las empresas verificadoras contratadas por sus respectivos chulos Big Tech no son neutrales ni se acercan a serlo, todas cojean de la misma patita: la izquierda. Maldita.es es un panfleto disfrazado de ONG –pero estad tranquilos que todos cobran un sueldo– cuyo finalidad confesada es «que no te la cuelen» (el verdadero objetivo no declarado es «te la colaremos mejor nosotros»). Esta fundación filantrópica y amante de la verdad (de la suya) fue fundada por Clara Jiménez Cruz y Julio Montes Moreno.

Clara ha trabajado 6 años en La Sexta y es colaboradora de la empalagosa ultraizquierdista Julia Otero, una estomagante personaja que parasita las ondas hertzianas vespertinas. Clara ha trabajado en el programa «El Objetivo» (La Sexta) de Ana Pastor (fundadora de Newtral, la otra gran verychupadora española). Julio Montes Moreno ha trabajado 10 años en La Sexta como co-editor de «Al Rojo Vivo» y co-creador de «La Sexta Columna». Vamos que Maldita tiene de empresa neutral entre nada y menos infinito.

Así explican los de Maldita el propósito de su alianza con Facebook:

«… esta nueva alianza con Facebook nos permite no sólo verificar independientemente el contenido falso: la plataforma alertará a los usuarios que hayan compartido un bulo cuando Maldita.es lo desmienta y además reducirá la circulación de aquello que nosotros señalemos como falso. Esto nos permite tener más impacto y llegar a más gente que puede estar tragándose las mentiras».

Lo que ocurre es que todas las empresas verificadoras contratadas por sus respectivos chulos Big Tech, no son neutrales ni se acercan a serlo, todas cojean de la misma patita, la izquierda. Maldita.es es un panfleto disfrazado de ONG

Es decir que Facebook, una empresa progre, globalista, avariciosa y censora por vocación emplea a una empresa constituida por progres criados en el medio más izquierdista y sesgado de España, para entre los dos servirnos a todos los demás lo que es (su) verdad y lo que no. Maldita se jacta de que si ellos dicen que algo es mentira, su papito chulo Facebook limitará el alcance de ese contenido y dirá a todos los que lo vean o compartan que es un bulo.

Imagina que cada vez que tienes que determinar la verdad de algo le encargas a una amiga que piensa como tú, y a la que además pagas, que sea ella la que decida. Pues eso.

Vamos a los hechos. El 28 de enero esta ONG verychupadora calificaba de bulo sin fundamento que el virus tuviera su origen en un laboratorio. El bulo se lo van a tener que meter por el culo –me da lo mismo ser soez en este caso porque no se merecen menos– porque el virus sí tiene su origen en la manipulación genética.

Esto decían hace pocos meses en Maldita:

«En febrero de 2021, un equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha viajado a Wuhan, la ciudad china en la que detectó el foco inicial de la pandemia, para obtener más información sobre el origen del coronavirus SARS-CoV-2 … Sus conclusiones tras ese viaje fueron que un origen en un laboratorio de la ciudad era «extremadamente improbable»

«No, no hay evidencias de que el coronavirus fue creado en un laboratorio»
«Diferentes contenidos conspiratorios de todo tipo han afirmado que el SARS-CoV-2 habría sido obra del ser humano, creado en un laboratorio como un arma biológica para lograr distintos fines. Sin embargo, no hay evidencias científicas de que el coronavirus haya sido creado en un laboratorio».

Sus argumentos son de 2º de primaria, pero se ve que les da lo mismo. Dicen que no hay evidencia de intervención humana a pesar de estar rodeados de ellas. Su justificación para desmentir la verdad es que un equipo de la OMS invitado por la dictadura china realizó una visita guiada y controlada al milímetro, y volvieron del tour diciendo que lo del origen en un laboratorio era como muy raro. Todo muy sólido y riguroso ¿verdad? Un viaje a una dictadura comunista –que casualmente es la más que presunta culpable del origen artificial del virus– donde no te dejan ver nada que ellos no quieran, eso es lo que avala para Maldita putita que el virus no se creó en un laboratorio. A otro perro con ese hueso comisarios.

Luego dicen que no hay evidencias científicas de que el virus se originara en un laboratorio –spoiler: sí las hay– pero omiten que de lo que no hay evidencias es de que el virus fuera de origen natural o zoonótico porque no se ha encontrado ese origen natural. Curioso y conveniente olvido, ¿o no?

El año pasado en China se buscó la presencia del virus en 62.000 especies animales. Tomaron muestras de sangre o tejido y les hicieron test PCR. No se encontró el virus en ninguno de esos 62.000 animales.

El 15 de febrero publicábamos un extenso artículo repleto de datos (los «fachas» tenemos esa fijación por encontrar datos y evidencias en lugar de repetir consignas): Sherlock Holmes, la Navaja de Ockham y el virus chino. Ofrecíamos información sobre experimentos de ganancia de función con virus en EE.UU. y en China. Dábamos los enlaces (y las capturas de pantalla) a las partidas presupuestarias de la NIAID destinadas a la EcoHealth Alliance (otra ONG como Maldita) de Peter Daszak.

Este Peter era, curiosamente, uno de los que iban en el tour que China ofreció a los chicos de la OMS que dirige Tedros Adhanom, un señor sobre el que pesan serias sospechas de actuar en connivencia con China para tapar verdades incómodas.

Peter Daszak se ha abonado a que el origen del virus está en los alimentos congelados o que proviene de otros países del Sudeste Asiático. El tipo que ha financiado –y ha colaborado personalmente– experimentos de ganancia de función con virus de murciélagos en Wuhan echando la culpa a Camboya o a Laos; muy creíble Pedrito tirando la piedra y escondiendo la mano. En nuestros artículos hemos publicado enlaces a publicaciones científicas firmadas por Daszak y Shi Zhengli y hemos hablado de su trabajo con esta doctora, conocida como batwoman o mujer murciélago, en Wuhan y por toda China.

Esas partidas presupuestarias del NIAID (Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas) eran para realizar experimentos de ganancia de función en China con virus de murciélago. El NIAID, dirigido por Anthony Fauci, permitió que subvenciones por valor de más de 600.000 dólares cada una, pasaran por alto la revisión del P3CO (Marco de Control y Supervisión de Patógenos Potenciales Pandémicos por sus siglas en inglés) al no marcar como comprometido el proyecto con el que se financiaron experimentos en China a través del chiringuito de Peter Daszak. La organización que Fauci dirige desde hace 38 años coló subvenciones (aquí está la partida, NIAID R01AI110964) para realizar en China con dinero estadounidense los experimentos que el Gobierno de EE.UU. había prohibido en su propio país.

Porque resulta que desde 2014 existía una suspensión de toda actividad que implicara realizar experimentos de ganancia de función. En Freenoticias damos datos, proveemos enlaces a las fuentes y ofrecemos contexto, en Maldita todo lo despachan diciendo que «no hay evidencias científicas». Las hay a patadas queridos, y si os tomarais en serio vuestro trabajo podríais encontrarlas como hacemos nosotros en Freenoticias con nuestro presupuesto de 100 euros al año.

El 29 de enero de 2021, más o menos por las mismas fechas en las que Maldita desmentía que el origen del virus fuera un laboratorio –un presunto bulo que ahora deben meterse por el culo mientras aplaudimos–, el doctor Steven Carl Quay publicaba un extenso artículo científico en es que llegaba a la conclusión de que la probabilidad de que el Covid-19 se originara en un laboratorio es del 99,8%, o lo que es lo mismo que solo hay una posibilidad entre 500 de que fuera de origen natural. Aquí está el estudio:

Bayesian Analysis of SARS-CoV-2 Origin
Steven C. Quay, MD, PhD

En Freenoticias nos hicimos eco de esta investigación en nuestro artículo Se dice «virus comunista chino». El Covid-19 es un arma y esto es una guerra. 99,8% de posibilidades de que sea un virus alterado mediante ingeniería genética.

El doctor Quay tiene un doctorado MD (doctor en medicina) y otro PhD (doctorado en investigación) por la Universidad de Michigan. Ostenta también un postdoctorado por el Departamento de Química del presitigioso MIT, bajo la supervisión del biólogo molecular y Premio Nobel Gobind Khorana. Fue médico residente en el Hospital General de Harvard-Massachussets, y estuvo 10 años como profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. Quay es presidente ejecutivo de Atossa Therapeutics, una empresa biofarmacéutica de Seattle (Washington) y tiene registradas 87 patentes y 7 productos farmacéuticos aprobados por la Food and Drug Administration (FDA) ¿Es el doctor Quay alguien a tener en cuenta señoros de Maldita (putita) o seguimos con argumentos de 2º de primaria?

Para Maldita.es debe ser irrelevante que coincidan las siguientes evidencias:

  1. Daszak recibe una subvención del gobierno de EE.UU. para hacer estudios de ganancia de función con virus de murciélagos en China y que se salta la norma de la suspensión establecida para tales experimentos por el propio gobierno estadounidense
  2. Daszak viene trabajando desde hace al menos 6 años con la mayor eminencia en virus de murciélagos de toda China
  3. El virus tiene su zona cero en Wuhan, que casualmente es donde está el laboratorio de nivel 4 donde se realizan esos experimentos de ganancia de función con virus para dotarles de letalidad y convertirlos en patógenos
  4. No se encuentra el origen del virus en ninguna de las 62.000 especies analizadas por el gobierno chino
Shi Zhengli (left), Peter Daszak (right). (Emerging Viruses Group photo)

La doctora Zhengli (izquierda) y Peter Daskak (derecha) brindando

Y las anteriores son solo una muestra de las evidencias, pero hay más como la propia configuración del virus.

El Covid-19 contiene un sitio de escisión polibásico de furina con una secuencia de aminoácidos de prolina-arginina-arginina-alanina o PRRA que facilita la fusión de membranas entre el virus y la célula humana y es ampliamente conocida por su capacidad para mejorar la patogenicidad y la transmisibilidad.

Dicha secuencia no se encuentra en ningún otro coronavirus de murciélago relacionado y, hasta ahora, no se ha identificado una ruta evolutiva natural que pueda explicar la aparición de ese segmento PRRA. Por el contrario, las técnicas para la inserción artificial de dicho sitio de escisión polibásico de furina mediante ingeniería genética se han utilizado durante más de diez años. Es decir que no es un invento nuevo.

La Dra. Li Meng Yan y sus colegas señalan que los dos aminoácidos de arginina en ese segmento de PRRA están codificados por la secuencia de nucleótidos CGG-CGG, que rara vez aparece en tándem y sugiere fuertemente que este sitio de división de furina es el resultado de ingeniería genética. Y hay muchos más estudios que convierten la teoría de un origen natural (zoonótico) del virus en una teoría al nivel del de que la Tierra es plana.

Pero a Maldita se la pelan las evidencias. Es gentuza sectaria es capaz de negar la evidencia si esta no les sirve. Si la evidencia fuera un elefante dentro del ascensor en el que viajan los de Maldita dirían que no ven nada con tal de complacer a su papi Facebook. El argumento de Maldita es que un grupo de la OMS encabezado por Peter Daszak, un financiador de experimentos genéticos con virus en China, ha dicho no se qué, y luego a cobrar por su labor de ONG.

En el mismo artículo de Maldita, y para reafirmarse en «su verdad» infundada hablan de que Li-Meng Yan sostiene en un artículo que el virus fue creado en el laboratorio de Wuhan en China pero que ese artículo no ha sido publicado en ninguna revista científica.

«Li-Meng Yan, una viróloga china, y otros tres científicos también afirman en un artículo y en entrevistas televisivas que la COVID-19 ha sido creada en un laboratorio en China. El artículo de Li-Meng Yan no ha sido publicado en ninguna revista científica y diferentes expertos señalan la falta de evidencias aportadas en él».

Maldita (putita) omite que Li-Meng Yan también es coautora de dos artículos publicados en las dos más prestigiosas revistas de medicina. «Patogenia y transmisión del SARS-CoV-2 en hámsters dorados», publicado en Nature en mayo de 2020 y «Dinámica viral en casos leves y graves de COVID-19» publicado en The Lancet en marzo de 2020. Li-Meng Yan no es una vendedora de crecepelo sino una reputadísima científica que tuvo que escapar de China para poder dar a conocer los resultados de sus investigaciones.

Por supuesto que ninguna de estas dos revistas iba a publicar nada que fuera en contra de la verdad revelada que hoy ha quedado completamente desacreditada y es demostrablemente falsa. El director de Lancet, Richard Horton, un destacadísimo ultraizquierdista caviar británico antes publica un artículo sobre medicina alienígena que dar cabida a algo que incomode a la izquierda guay.

YouTube y Facebook eliminaron el vídeo de la entrevista que Tucker Carlson realizó a la doctora Li-Meng apoyándose en la opinión de empresas verychupadoras (fact checkers) como Maltita (putita) ¿Va cuadrando todo o no? Lo que tenga que decir en septiembre de 2020 una acreditada científica que ha publicado en las dos mejores revistas de medicina en marzo y abril de ese mismo año es desmentido como bulo ¿Por qué?

Pues entre otras razones porque Li-Meng confirmaba la tesis de Trump de que el Covid-19 es un virus chino, creado en China, y eso a falta de dos meses para las elecciones era algo que las Big Tech no podían dejar pasar sin aplicar su puta censura. Una científica de prestigio que se juega la vida huyendo a EE.UU. enviada a la hoguera por bruja por parte de los grandísimos cabronazos de las Big Tech mientras sus putitas le hacen los coros.

A Li-Meng la desacreditaron poniéndola a los pies de los caballos por el mismo motivo que censuraron las noticias en torno a los turbios e impresentables negocios fruto de la corrupción y el cohecho del hijo de Joe Biden, Hunter. Al New York Post le secuestraron la cuenta en Twitter varias semanas y prohibieron que la noticia pudiera ser compartida incluso desde cuentas del propio gobierno.

Al final lograron lo que querían ellos y lo que quería China: la derrota de Trump. Con todo tuvieron que apretar el turbo para dar un pucherazo electoral en el recuento de dimensiones colosales.

Tanto las corruptelas de Hunter Biden como el origen artificial del Covid-19 son ahora completamente verosímiles hasta para Facebook. Y es que la verdad, las evidencias y los datos, son a veces demasiado grandes como para taparlos; pero hasta hace muy poco eran anatemas que debían ser combatidos para «proteger» a una Opinión Pública a la que este atajo de mamones trata como a disminuidos intelectuales.

Hoy el mismísimo enajenado señor Biden pide a las agencias de inteligencia estadounidenses que redoblen sus esfuerzos para obtener información acerca del origen del Covid-19 (como si no lo supieran). De repente –hace diez días– el New York Times, el Wall Street Journal y hasta la CNN, la meca de la desinformación made in USA, contemplan el origen del Covid en un laboratorio como la hipótesis más plausible. De repente, fíjate tú.

Los cabrones liberticidas desorejados de Facebook que censuraban a la doctora Li-Meng y que se cargaban las cuentas y los contenidos que mostraban apoyo a la hipótesis del origen en laboratorio, hoy ya permiten hablar de ello «abiertamente». Hace dos semanas eran teorías de la conspiración que iban en contra del «consenso científico». La buena noticia es que la realidad factual se impone sobre la realidad inventada progre de una manera tan meridiana que hasta los más distinguidos censores de la curia del correctismo político se tienen que meter por sus culitos la basura que hasta anteayer defendían con esa frase tan acientífica como «el consenso científico» Enjoy it Mark!

¿Con semejantes credenciales cómo pretenden los hijos de la gran web que nos creamos cualquier cosa que ellos defienden como cierta? ¿No se dan cuenta de que hasta los terraplanistas más pirados pueden estar riéndose de ellos con motivo? ¿Tienen algo parecido al sentido del ridículo?

Y otra reflexión. Supongamos que una empresa verificadora sostiene como cierto que solo existen dos sexos o que cualquier persona puede ser racista. Dos cosas tan ciertas como que el Sol sale por el este, pero que para las ciberdictaduras y el consenso «woke» son anatemas y blasfemias contra su religión ¿La van a contratar en Twitter o Facebook para contrastar noticias? Claro que no lo harán porque las Big Tech no quieren debate alguno sobre las verdades cambiantes, tan solo quieren putitas, pequeñas rameras sumisas a las que endosarles la tarea de decir lo que ellos piensan sin que ellos tengan que pasar la vergüenza de mentir como los cabronazos liberticidas que son.

La buena noticia es que la realidad factual se impone sobre la realidad inventada progre de una manera tan meridiana que hasta los más distinguidos censores de la curia del correctismo político se tienen que meter por sus culitos la basura que hasta anteayer defendían con esa frase tan acientífica como «el consenso científico»

Y esto solo acaba de empezar. Muy pronto nuevas entregas para hacer que cada palo aguante su vela. Esto es una guerra y no nos rendimos, no valen las medias tintas y es hora de llamar a cada cual por el nombre que se merece. Maldita ha tomado partido por el consenso censor; es una oenejeta de extrema izquierda que hace algo tan tóxico como autoerigirse en guardiana de la verdad mientras aplican criterios sesgados, carecen de rigor y sus principales clientes son acérrimos liberticidas. Nosotros estamos en el bando de enfrente. Que se prepare el siguiente.

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