martes, enero 19, 2021
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La Sección 230 y el abuso de las Grandes Hipócritas Tecnológicas: Twitter, Facebook, Microsoft y Google

Hoy hablaremos de las 26 palabras que según dicen hicieron posible el éxito de internet, pero sobre todo hicieron millonarios a unos tipos que hoy quieren meterse hasta en tus bragas y calzoncillos: La Sección 230

¿Te has preguntado alguna vez por qué empresas como Twitter, Facebook o Google pueden cerrarte una cuenta o negarte su publicidad en tu web sin darte más explicaciones salvo remitirte a sus condiciones de uso, las cuales no entienden ni ellos enteramente? Si es así este artículo te va a interesar.

La llave maestra que permite a estas empresas sodomizarte de forma infinita tiene un nombre: La Sección 230. En este artículo vas a enterarte en qué consiste y cómo te convierte en alguien irrelevante a la hora de hacer valer unos derechos que estas empresas no te reconocen. Muchos hemos podido leer la noticia de que Donald Trump está apretando, o amagando con hacerlo, las tuercas a lo que en Freenoticias llamamos las GTH (Grandes Tecnológicas Hipócritas). De todos estos gigantes a quién parece que en la Casa Blanca se le tienen más ganas es a Twitter.

Donald Trump conoce muy bien el poder que estas grandes e hipócritas empresas acumulan. Google puede, y lo hace cada día, ocultar contenido en los resultados de tus búsquedas basándose no solo en criterios de interés del usuario sino también con el objetivo de «educarte» en lo que la empresa de Palo Alto cree que debes pensar. Twitter crea cada día nuevas normas a cual más enrevesada y a cual más irracional con el propósito de tener cualquier argumento para quitarte la cuenta. Te dirán que has infringido sus condiciones de uso de un epígrafe u otro y se erigirán como juez y parte para mandarte al agujero de la irrelevancia mientras te sigues preguntando qué diantres has hecho. Facebook te pedirá que le digas tu número de teléfono o que le mandes una foto para verificar tu identidad

Pero ¿qué es eso de la sección 230 y por qué ese texto legal da tanto poder a las GTH? Para ello debemos remontarnos a mediados de los años 90 en la época del salvaje internet, sin casi árbitros, con aquellos diseños hechos en un rudimentario lenguage HTML que ahora nos provocan nostalgia y nos parecen horribles.

En esos orígenes de internet existía en EEUU un consenso por el cual se trasladaba la jurisprudencia del mundo «real» a la red y se distinguía entre editores y distribuidores. Un editor es por ejemplo un periódico y un distribuidor sería un kiosko o una librería. Se entendía que los editores tenían responsabilidad por los artículos publicados en sus páginas mientras que el dueño de una librería o un kiosko no. Por tanto si un articulista de un periódico publicaba algo abiertamente ilegal (amenazas, libelos etc) el editor del periódico era corresponsable de ese artículo y podía ser demandado llegado el caso, mientras que un librero no podía ser llevado ante los tribunales por las posibles ilegalidades que pudieran anidar en los libros que vendía.

En los primeros años de la década de los 90 se vino funcionando con el esquema mencionado hasta que dos proveedores de internet de la época, Compuserve y Progidy, fueron llevados a juicio por distintos demandantes. Compuserve, que no moderaba los debates de sus foros, fue encontrada inocente y ganó el juicio, mientras que Prodigy, que contaba con un equipo de moderadores y sí monitorizaba lo que sus clientes publicaban, perdió el juicio y un montón de pasta.

La justicia entendió que Compuserve era un mero distribuidor mientras que Prodigy actuaba como editor y por tanto esta última empresa era coresponsable de los libelos que sus clientes pudieran publicar. En estas estaba la cosa cuando dos congresistas, Chris Cox (republicano por California) y Ron Wyden (Demócrata por Oregón), oyeron las plegarias de varias empresas de internet y se pusieron manos a la obra para dar un marco legislativo que protegiese a estas de futuros «abusos».

Por aquella época se estaba debatiendo la «Ley de Decencia en las Comunicaciones» (CDA o Communications Decency Act) en el Congreso de los EEUU. Esta ley estaba enmarcada dentro de un cuerpo legislativo más amplio (leyes denominadas Omnibus en EEUU) denominado Telecommunications Act (Ley de las Telecomunicaciones). La CDA tenía como finalidad criminalizar el hecho de enviar contenido indecente o pornográfico a menores. Más adelante veremos que una iniciativa legislativa tan razonable como esta acabará dando pie al abuso indiscriminado del que ahora gozamos los usuarios de internet por parte de nuestras amigas las GTH.

Puesto que el hecho de bloquear el contenido pornográfico que se pudiera enviar a menores implicaba una labor de moderación por parte de las empresas de internet esto las convertía en editoras y por tanto responsables de cualquier otra ilegalidad que pudieran publicar sus clientes o usuarios.

Los congresistas Cox y Wyden se pusieron manos a la obra y redactaron la Sección 509 «Internet Freedom and Family Empowerment Act» (algo así como la propuesta de Libertad en Internet y Empoderamiento de las Familias) para que los proveedores de internet pudieran moderar el contenido publicado a su gusto y a la vez no tuvieran ninguna responsabilidad.

Así eran las webs en los 90 antes de que dieran barra libre a personajes como Zuckerberg

Este texto legal, la Sección 230, convertía a las empresas de internet en distribuidoras y editoras a la vez, según les coveniera, otorgándoles privilegios que nadie antes había tenido.

En conclusión con la excusa de proteger a los niños, cosa muy loable, se les estaba dando a las empresas de internet un poder que jamás detentó nadie en EEUU: el poder de censurar. ¿A nadie se le ocurrió que hubiera sido recomendable TAN SOLO censurar el contenido publicado por pedófilos, y dejar todo lo demás, y que cada usuario sea responsable de lo que publica en un foro abierto?

Por supuesto que se les ocurrió. Se podía haber hecho incluso una ley que enumerara qué cosas se podían censurar y cuáles no en lugar de dar barra libre a empresas cada vez más tiránicas y arbitrarias a la hora de mandar a sus usuarios a la mierda. Pero Cox y Wyden estaban muy motivados por sus representados y sus empresas, ellos seguro que me entienden bien al igual que muchos lectores en este punto, y fueron a por todo.

Las leyes antes mencionadas pasaron sin dificultad por las cámaras del Congreso y el Senado y en Febrero de 1996 Bill Clinton firmó las mismas.

Pcos meses después, en 1997 la Corte Suprema de EEUU declaró (Reno versus American Civil Liberties Union) que la parte de la Ley de Decencia en las Comunicaciones (CDA) destinada a proteger a los niños era inconstitucional por ir contra lo establecido en la Primera Enmienda de la Constitución norteamericana.

Irónicamente la parte de la ley que dio pie a la Sección 509 se retiró pero la sección de los aplicados Cox y Wyden se mantuvo pasando a llamarse Sección 230 en la legislación.

En definitiva que lo que empezó con la excusa de proteger a los niños acabó dando carta blanca a los gigantes de internet para que moderaran a su antojo lo que les saliera de los servidores y la parte más enfocada en la protección de los menores la tumbó el Tribunal Supremo.

Pero la cosa no termina ahí.

La Sección 230 va un paso más lejos y añade una cláusula denominada de «Buen Samaritano» destinada a dejar a los gigantes del sector aplicar sus criterios de moderación, incluso si estos criterios fueran en contra de las leyes de los EEUU o de la misma Constitución. Y todo porque entendían los legisladores que estas empresas iban a actuar siempre con buena fe y por el bien de todos. Mira por donde, ¡oh sorpresa!, los buenos samaritanos nos usan, y abusan, como a ganado gracias a tan campanuda idea.

lo que empezó con la excusa de proteger a los niños acabó dando carta blanca a los gigantes de internet para que moderaran a su antojo lo que les saliera de los servidores y la parte más enfocada en la protección de los menores la tumbó el Tribunal Supremo

A Bill Gates, Mark Zuckenberg y Sergey Brin aún se les pone el «disco» duro cuando leen esta pieza de mierda hecha ley. La Sección 230 dice así:

«Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será tratado como el editor o portavoz de ninguna información proporcionada por otro proveedor de contenido de información.»

Y la cláusula del buen Samaritano añade:

«Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será responsable de ninguna acción tomada voluntariamente de buena fe para restringir el acceso o la disponibilidad de material que el proveedor o usuario considere obsceno, lascivo, sucio, excesivamente violento, suponga acoso, o sea de otra manera objetable, independientemente de si dicho material está o no protegido constitucionalmente»

La traducción para las GTH es: Haced lo que os de la gana, inventaos las condiciones de servicio que os salgan de la arroba y como pensamos que sois unos santos y que obráis siempre de buena fe podéis pasaros la Constitución por vuestras ranuras USB

Twitter, Google, Facebook y demás pandilla son editores y distribuidores según les convenga; como una mezcla entre Diario de Burgos y Bar Manolo. Si dices algo que no les mola te dicen que estabas escribiendo en un periódico y censura al canto, si es algo que les parece bien es que estabas en la barra del bar con los colegas

Cuando alguien se queje de que le han echado de Twitter por incumplir cualquiera de las tropecientasmil reglas absurdas que tienen, y se inventan sobre la marcha cada día, que sepa que es porque dos tipos pensaban que las empresas de internet son verdaderos seres de luz que siempre actúan de buenísima fe.

Que levanten la mano quienes crean que Cox y Wyden lo hicieron por el bien de sus ciudadanos. Muy bien, todos esos que busquen en internet «La navaja de Ockham»

Las GTH (Grandes Tecnológicas Hipócritas) se mueven en un entorno legal propio que les ha permitido amasar poder gracias a esos privilegios y ventajas competitivas que nadie más disfruta. Las GTH se han convertido en auténticos ciber-estados tiránicos y van a morir matando por conservar dichos privilegios.

Cuando Twitter se saca de la manga una regla nueva, como por ejemplo que te pueden mandar al hoyo por llevar la contraria a Salvador Illa mascarilla, debes agradecérselo a dos tipos muy alegres llamados Cox y Wyden, y el bueno de Clinton, quienes por motivos inexplicados, que no inexplicables, permitieron poner por encima de las leyes a las empresas que ahora te espían y te dicen cómo pensar….

Todo lo hicieron por los niños…ah que no, que lo de los niños lo quitaron.

sección 230 explicada: Haced lo que os de la gana, inventaos las condiciones de servicio que os salgan de la arroba, y como pensamos que sois unos santos que obráis siempre de buena fe podéis pasaros la Constitución por vuestras ranuras USB

Éstá muy complicado para Trump deshacer esta madeja pero también es cierto que nadie daba un centavo por que fuera elegido así que lo mismo tiene suerte y limpia ese pantano de mierda putrefacta, o mejor dicho esa zanja repleta de caca que va de Silicon Valley hasta Washington.

Las GTH se benefician por una parte de su condición de facto de ser un foro público sin responsabilidad por lo que sus usuarios puedan decir y por otro lado la propia Sección 230 expresa en la denominada “claúsula del samaritano” que las GTH pueden en buena fe limitar o prohibir el discurso de terceros en sus plataformas.

Twitter, Google, Facebook y demás pandilla son editores y distribuidores según les convenga; como una mezcla entre Diario de Burgos y Bar Manolo. Si dices algo que no les mola te dicen que estabas escribiendo en un periódico y censura al canto, si es algo que les parece bien es que estabas en la barra del bar con lo colegas. Son la puta Banca del casino, nunca pierden.

Tú puedes escribir cualquier barbaridad en Twitter y que no te la censuren sin que ello conlleve ninguna responsabilidad pata los del pajarito cotilla. Ahí son un distribuidor, la libertad les mola y no es su culpa. Pero si escribes, por ejemplo, que Pablo Iglesias es hijo de un ex-terrorista Twitter te puede bloquear o cerrar la cuenta y tú no puedes alegar nada. En ese caso son editores y les preocupa que se digan cosas feas, los bulos, la salud pública, los cachorritos,…

Con el alcance en cuanto a usuarios que tienen; el poder para dirigir la conversación en la web hacia un lado u otro, y no se nos olvide que estas empresas TIENEN IDEOLOGÍA, convierte a estas empresas en máquinas cada vez más perfectas para hacer ganar elecciones a quien se les ponga en la punta del …pen…drive

Las GTH (Grandes Tecnológicas Hipócritas) se mueven en un entorno legal propio que les ha permitido amasar poder gracias a esos privilegios y ventajas competitivas que nadie más disfruta. Las GTH se han convertido en auténticos ciber-estados tiránicos y van a morir matando por conservar dichos privilegios.

Mark Zuckenberg o Sergey Brin no son buenos samaritanos y Facebook o Google no son periódicos sino algo mucho más poderoso así que va siendo hora de que alguien desenfunde en el Congreso de los EEUU la ley antitrust para despedazar en empresas más pequeñas a estos grandes hermanos que trafican con nuestros datos y que quieren educarnos en un pensamiento único ovejuno y sumiso.

¡Dales duro Donald!

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