jueves, diciembre 9, 2021
InicioOpiniónCoronavirus y libertades individuales

Coronavirus y libertades individuales

Cuando se convierte en aceptable que en nombre del bien común se cercenen las libertades del individuo entramos en una dinámica de autoritarismo de consecuencias nefastas. El Covid-19 es la palanca perfecta para impulsar una agenda liberticida por parte de quienes nos quieren bien aborregados y con el espíritu crítico abotargado y entumecido por el miedo.

Por supuesto que es necesario proteger a la población de una pandemia y claro que ello conlleva sacrificios por parte de todos; pero esos sacrificios deben ser pedidos, y sobre todo BIEN EXPLICADOS, a la ciudadanía y no impuestos por la fuerza

El arresto domiciliario masivo, conocido eufemísticamente como confinamiento, de niños y adultos y la paralización de prácticamente toda la actividad económica es una solución de brocha gorda digna de la banda de inútiles sectarios que gobierna España. Cuando en el puente de mando tenemos de capitán al egomaníaco Pedro “cómomolo” Sánchez, y de segundo de abordo a un revolucionario comunista cualquier cosa que no sea agit-pro y brindis al sol les queda grande.

Teniendo a un conjunto de semovientes pastueños sentados alrededor de la mesa del Consejo de Ministros presidida por dos divos egocéntricos es imposible dirigir un plan de acción razonable y razonado para combatir esta plaga. Con los ministros y ministras enfrentados y convertidos en “cheerleaders”, salvo un par de excepciones, de sus respectivos e incompetentes gatazos en celo y los “apoyos” de sus socios separatistas y pro-etarras se dan todas las condiciones para un clamoroso y triste desastre.

Un desastre que observamos narcotizados por unos medios de comunicación convenientemente untados y que eluden mostrar la crudeza de la tragedia y nos muestran a gente aplaudiendo y sanitarios bailando. Un desastre en que la población carcelaria de la que todos formamos parte sale a los balcones a mover el bullarengue al ritmo de canciones. “Yo me quedo en casa” por todas partes como si hubiera otras opciones como yo me bajo al bar o yo me voy a pasear.

¿Yo me quedo en casa? No, yo estoy obligado, forzado y compelido a quedarme en casa que es muy distinto.

Si las opciones del rebaño monclovita 2020 eran:

a) Encerrar a todo el mundo y luego (sin prisa como están demostrando) ya iremos viendo

b) Trabajar un plan de acción desde el minuto 1 en el que las empresas, que son las que logran crear riqueza y prosperidad, jueguen un papel fundamental tanto en el diseño del plan como en su ejecución

Estaba cantado que la opción a) iba a ser la elegida por estos dos sátrapas porque trazar un plan complejo y dejarse aconsejar por quienes saben resolver problemas del mudo real, gente brillante y resolutiva, queda fuera de los esquemas mentales de políticos tan vanidosos acostumbrados a rodearse de profesionales de la adulación y el cantamañanismo.

En lugar de reunirse con los directores de laboratorios que pueden producir tests, de licoreras que producen alcohol, de empresas de distribución y transporte que pueden llevar al mercado productos como geles hidroalcohólicos o mascarillas, en lugar de inyectar recursos públicos a las empresas que pueden resultar clave en esta crisis se han dedicado a meter miedo, a confiscar stock en lugar de comprarlo, y a cerrar fábricas.

Un Estado eficaz se pondría al servicio de quienes producen artículos estratégicos en estos momentos y les facilitaría la distribución, la adquisición de suministros, la inversión en bienes de equipo, la contratación de personal adicional y haría todo cuanto estuviera en su mano para facilitar que el mercado se inunde de estos bienes esenciales. Pero poner el Estado al servicio de la industria cortocircuita el podrido cerebro marxista de Pablo Iglesias e impide destacar a la Prima Donna Sánchez.

A estos dos cenutrios malencarados les gusta mandar. Mandar es más importante para ellos que hacer lo que deben o hacer las cosas correctamente. Si dejaran hacer a “los niños” que saben ocuparse de resolver problemas reales y les facilitaran su trabajo saldría todo mejor, pero como suele ocurrir cuando se juntan la vanidad con la incompetencia prefieren joder las cosas ellos que permitir que otros las arreglen. Que se sepa quién manda. Al comunista Iglesias, que jamás ha producido nada de provecho, la propiedad privada le produce alergia, incluso defiende que no debería haber medios de comunicación privados. Como buen comunista cree que los medios de producción deben ser del Estado y como buen comunista hipócrita (valga la redundancia) le encanta llevárselo crudo. La vedette Pedro sigue encantado de escucharse y enamorado de esa expresión vacuna y esos gestos impostados que con tanto afán sus asesores le prescriben. “Cómomolo” está pendiente de que todos le quieran tanto como él cree que merece (infinito) por lo que achicharrará al Doctor Simón, a Salvador (¡vaya nombre tan “apropiado”!) Illa y a quién sea menester con tal de salvar su lustroso trasero. Pedro Sánchez está preocupado, muy preocupado, por su supervivencia política.

El Gobierno va preparando y difundiendo el argumentario que sostenga un buen cuento chino (ahora se llama relato) que les exculpe o que reparta el fracaso con sus adversarios (Pactos de la Moncloa) mientras decide, pero con menos interés y éxito, cómo seguir metiendo la pata a base de decretos y ocurrencias. Mientras tanto seguimos en arresto domiciliario y muchos compatriotas muriendo mientras sanitarios cubiertos con sacos de abono hacen lo imposible por paliar esta catástrofe.

Llega más material útil procedente de donaciones de particulares y empresas que del Estado en todas sus formas y colores, y más que llegaría si esta panda de inútiles no hubieran confiscado, requisado, precintado sin criterio alguno.

¿Es la única solución quedarse en casa? ¿Por qué no pueden salir los niños a pasear y sí podemos viajar en metro al trabajo? ¿Quién es el Estado, cualquier estado, para impedirme pasear? Hacerse estas preguntas es tanto o más importante que salir a aplaudir a las 8 como borregos autómatas.

En Suecia no existe el confinamiento y el Gobierno sueco ha optado por apelar al buen criterio y al sentido común de sus ciudadanos y a 15 de abril tienen 128 muertos por millón y en España hay 405, más del triple. Los casos de personas infectadas son de 1.211 por millón en Suecia y 3.873 en España como puede verse en el siguiente gráfico.

El Gobierno está al servicio de sus ciudadanos y no al revés. El Gobierno debe informar de cuáles son las opciones y debe explicar por qué es importante mantener el distanciamiento en lugar de tratarnos como a ganado y meternos a todos en el establo a la fuerza.

Un buen gobierno habría puesto al frente de esta crisis a directivos de los sectores clave (farmaceútico, laboratorios, logística, textil,…) y no al gabinete de besugos que sale a dar el parte cada mañana. Y mientras el Gobierno facilita las cosas a los expertos ellos deberían hacer llegar a los ciudadanos la información como buenos servidores públicos que deberían ser.

¿Es la única solución quedarse en casa? ¿Por qué no pueden salir los niños a pasear y sí podemos viajar en metro al trabajo? ¿Quién es el Estado, cualquier estado, para impedirme pasear? Hay que hacerse estas preguntas tanto o más que salir a aplaudir a las 8 como borregos autómatas.

Un buen gobierno pondría gran celo en mantener las libertades de sus ciudadanos a toda costa y les trataría como a adultos capaces de tomar decisiones con responsabilidad. Un buen gobierno facilitaría que quienes hacen funcionar a este gran país, las empresas y los autónomos, arrimen el hombro y aporten. Un buen gobierno nos pediría salir lo menos posible a la calle, sin amenazarnos con ser detenidos, y nos dejaría elegir cómo protegernos. Un buen gobierno reservaría el uso del monopolio de la violencia que tiene el Estado para reprimir a quienes se salten las normas de convivencia y no a quiénes salen a dar un paseo.

El Gobierno debe preocuparse de establecer las condiciones más apropiadas para que la sociedad tenga acceso a las medidas de protección. Debe incentivar la producción y como mucho vigilar que los precios de determinados artículos no puedan subirse de forma abusiva y recomendarnos medidas de manera didáctica y con vocación de servicio. El gobierno debe poner su músculo diplomático al servicio de las empresas para que puedan acceder a abastecerse de materias primas y suministros. En definitiva facilitar las condiciones que permitan que si queremos salir a pasear podamos comprar un equipamiento de buzo porque nos ha convencido el Gobierno de que es lo mejor y además hay gran variedad de tallas y colores…en lugar de que cuando vayas a la farmacia te encuentres con que no hay alcohol ni agua oxigenada porque la policía entró a decomisarlo todo para llevarlo a no sé sabe dónde.

Los suecos tienen un montón de cosas malas, como la tasa de violaciones mayor de Europa o una política migratoria suicida (ambas cosas están íntima y estadísticamente ligadas) pero en esto de enfrentar la pandemia yo preferiría hacerme el sueco.

Las libertades de las personas: de expresión, de circulación, no son unos derechos graciosamente concedidos por el Estado, o el Gobierno, son derechos anteriores a cualquier Estado, son inherentes a la condición humana y no son gratis. Un gobierno que no entienda que su papel no es conceder derechos sino respetarlos no merece respeto de sus patronos: nosotros.

Síguenos en nuestro Canal de Telegram

La mejor manera de enterarte de las iniciativas que desde Freenoticias vamos a ir impulsando. Conferencias, debates, nuevos colaboradores, convocatorias. Esto solo ha empezado y este medio libertario va a por todas.

Homo Correctensis. El primer libro de Freenoticias

Un libro que desintegra, fulmina y aplasta todos los iconos y los dogmas de la fe correctensis, empleando cosas absolutamente fachas como el sarcasmo, el humor y los datos. No hay misericordia ni respeto en las páginas de Homo Correctensis, sino un análisis brutalmente directo y sin concesiones, repleto de argumentos, información contrastada y un humor desinfectante.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies